{"id":10401,"date":"2019-11-26T18:23:10","date_gmt":"2019-11-26T22:23:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.equimundo.org\/?p=10401"},"modified":"2022-06-08T01:04:36","modified_gmt":"2022-06-08T05:04:36","slug":"making-the-connections-harmful-masculine-norms-and-physical-violence-against-children-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/making-the-connections-harmful-masculine-norms-and-physical-violence-against-children-2\/","title":{"rendered":"Estableciendo conexiones: normas masculinas da\u00f1inas y violencia f\u00edsica contra los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"fullwidth alignnone wp-image-10402 size-full\" src=\"https:\/\/www.equimundo.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/PV_Children_Banner.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"620\" srcset=\"https:\/\/www.equimundo.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/PV_Children_Banner.jpg 1200w, https:\/\/www.equimundo.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/PV_Children_Banner-300x155.jpg 300w, https:\/\/www.equimundo.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/PV_Children_Banner-768x397.jpg 768w, https:\/\/www.equimundo.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/PV_Children_Banner-1024x529.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/p>\n<p><em>Este blog forma parte de la serie &quot;Estableciendo Conexiones&quot;. Cada blog se centra en una forma espec\u00edfica de violencia.<\/em><\/p>\n<p>Este a\u00f1o, Equimundo y Fundaci\u00f3n Oak lanzaron <em><a href=\"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/resources\/masculine-norms-violence-making-connections\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Normas masculinas y violencia: estableciendo conexiones<\/a><\/em>, un nuevo informe que examina los v\u00ednculos entre las normas masculinas da\u00f1inas y ocho formas de comportamiento violento.<\/p>\n<p>Si bien no hay nada inherente a ser hombre que impulse la violencia, la forma en que socializamos a los ni\u00f1os en sus identidades como hombres y lo que esperamos de ellos \u2014es decir, las normas sociales de masculinidad\u2014 est\u00e1 innegablemente vinculado a la violencia. De hecho, a menudo se cr\u00eda, socializa y se anima a los ni\u00f1os y a los hombres a usar la violencia de alguna forma; en general, los hombres y los ni\u00f1os tienen una probabilidad desproporcionada de perpetrar la mayor\u00eda de las formas de violencia y de morir por homicidio y suicidio. Sin embargo, la investigaci\u00f3n afirma que esta violencia es prevenible, la igualdad de g\u00e9nero es alcanzable y las normas e ideas no violentas sobre la masculinidad son prevalentes y poderosas.<\/p>\n<p>Este segundo blog en el <em>Estableciendo las conexiones <\/em>Esta serie se centra en la violencia f\u00edsica contra los ni\u00f1os. Analiza los hechos sobre este problema, sus v\u00ednculos con otras formas de violencia y ofrece recomendaciones para la acci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Violencia f\u00edsica contra los ni\u00f1os\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p><strong><em>Los hechos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La violencia contra los ni\u00f1os abarca una amplia gama de comportamientos, desde el castigo corporal (que muchos en una sociedad determinada pueden considerar normal en la crianza de un ni\u00f1o) hasta manifestaciones m\u00e1s extremas de violencia f\u00edsica, incluyendo actos de abuso emocional y negligencia. Seg\u00fan datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) de 30 pa\u00edses, casi la mitad de los ni\u00f1os de entre 12 y 23 meses sufren castigos corporales o abuso verbal en el hogar.<\/p>\n<p>La evidencia muestra que en algunos pa\u00edses los ni\u00f1os \u2013en particular los m\u00e1s peque\u00f1os\u2013 tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir castigos f\u00edsicos por parte de sus cuidadores en el hogar que las ni\u00f1as.<\/p>\n<p><strong><em>Los enlaces<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La violencia tambi\u00e9n es un mecanismo mediante el cual los padres controlan el desempe\u00f1o de g\u00e9nero de sus hijos e hijas, se\u00f1al\u00e1ndolos o castig\u00e1ndolos por actuar de forma inaceptablemente masculina o femenina. La violencia en el hogar infantil es tambi\u00e9n un medio principal por el cual los ni\u00f1os ven, aprenden e internalizan los desequilibrios jer\u00e1rquicos de poder entre y dentro de los g\u00e9neros.<\/p>\n<p>Como lo han demostrado d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n sobre la transmisi\u00f3n intergeneracional de la violencia, los ni\u00f1os que presencian o sufren violencia en el hogar tienen una probabilidad significativamente mayor de perpetrar o sufrir violencia dom\u00e9stica en la edad adulta, en comparaci\u00f3n con aquellos cuya infancia estuvo libre de violencia. La violencia contra los ni\u00f1os, por lo tanto, consolida doblemente el orden de g\u00e9nero, traumatizando directamente a los ni\u00f1os al mismo tiempo que aumenta su probabilidad de seguir patrones de comportamiento similares con sus propios hijos, del uso de la violencia por parte de los hombres contra sus parejas femeninas y de la aceptaci\u00f3n por parte de las mujeres de la violencia de g\u00e9nero como algo &quot;normal&quot;.<\/p>\n<p><strong>Las intersecciones <\/strong><\/p>\n<p>En interacci\u00f3n con las caracter\u00edsticas individuales y las experiencias de vida de los cuidadores y los ni\u00f1os, hay tres factores convincentes que sustentan la violencia contra los ni\u00f1os:<\/p>\n<ol>\n<li><em>Pobreza y desigualdades estructurales<\/em>dan forma a los entornos de atenci\u00f3n y con frecuencia afectan si los padres, las familias y otros cuidadores tienen o no los medios para cuidar adecuadamente a sus hijos de maneras no violentas y sin estr\u00e9s.<\/li>\n<li><em>Normas culturales y sociales<\/em>Se relacionan con las pr\u00e1cticas de crianza y la aceptabilidad del castigo corporal y otras formas de violencia contra la infancia (y contra las mujeres, y entre hombres y ni\u00f1os). El grado de normalizaci\u00f3n de la violencia contra las mujeres y los ni\u00f1os en la sociedad desaf\u00eda cualquier narrativa que afirme que los perpetradores son monstruos aislados, en particular &quot;hombres malos&quot;, o que el problema no es cultural ni social.<\/li>\n<li><em>Normas y din\u00e1micas de g\u00e9nero<\/em>subyacen a la violencia contra los ni\u00f1os, espec\u00edficamente las opiniones de que los ni\u00f1os deben ser criados para ser f\u00edsicamente fuertes y emocionalmente estoicos, mientras que las ni\u00f1as son vistas como fr\u00e1giles, inferiores y\/o criadas para ser subordinadas a los ni\u00f1os y los hombres.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>De la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las iniciativas destinadas a prevenir la violencia contra los ni\u00f1os deben centrarse en las siguientes transformaciones de las normas masculinas nocivas:<\/p>\n<ul>\n<li>Pida a los participantes que reflexionen y reconozcan las divisiones de g\u00e9nero en los patrones de trabajo de cuidado, provisi\u00f3n financiera y disciplina.<\/li>\n<li>Incentive a los padres a adoptar una gama completa de conductas afectivas y enriquecedoras en sus relaciones con sus hijos.<\/li>\n<li>Permitir espacios seguros para que los padres practiquen enfoques de crianza positivos y disciplina no f\u00edsica.<\/li>\n<li>P\u00eddeles a los participantes que nombren, reconozcan y analicen las desigualdades de poder en sus relaciones con sus hijos.<\/li>\n<li>P\u00eddeles a los participantes que reflexionen sobre las formas en que cr\u00edan o disciplinan a sus hijos varones de manera diferente que a sus hijas.<\/li>\n<li>Pida a los participantes que reflexionen sobre los efectos limitantes de la socializaci\u00f3n de g\u00e9nero para el desarrollo de la identidad, el potencial, las habilidades, las aspiraciones, las relaciones y las oportunidades de los ni\u00f1os en la vida.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Lea el resto del <em>Estableciendo las conexiones\u00a0<\/em>Serie de blogs para aprender m\u00e1s sobre la violencia de pareja, el abuso y la explotaci\u00f3n sexual infantil, el acoso escolar, el homicidio y los delitos violentos, la violencia sexual fuera de la pareja, el suicidio, y los conflictos y la guerra.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>This blog is part of the Making the Connections series. Each blog focuses on one particular form of violence. This year, Equimundo and Oak Foundation launched Masculine<\/p>","protected":false},"author":6,"featured_media":10398,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"tags":[883,881,221,882,222,196],"class_list":["post-10401","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-children","tag-masculine-norms","tag-masculinity","tag-norms","tag-violence","tag-violence-against-children","program_areas-caring-boyhoods","program_areas-social-connection","geography-global","our_research-making-the-connections"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10401"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10401\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10404,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10401\/revisions\/10404"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.equimundo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}